Para alcanzar un desarrollo regional sostenible y territorial, instituciones de educación superior refuerzan colaboración con el sector productivo

Con el propósito de generar un espacio de diálogo y análisis sobre la
contribución de las instituciones educativas al desarrollo sostenible y
territorial, la Universidad de Concepción fue sede del segundo seminario “Rol
Estratégico de la Educación Superior en el Desarrollo Regional”.
El encuentro, impulsado por la Fundación AEQUALIS y la casa de estudios,
convocó a un amplio panel de autoridades nacionales y regionales, rectores,
rectoras y representantes de universidades, institutos profesionales y centros
de formación técnica del Biobío, además de ejecutivos del sector industrial
de la Macrozona Sur, para visibilizar buenas prácticas de articulación efectiva.
La Rectora de la Universidad de Concepción, Jacqueline Sepúlveda Carreño,
valoró profundamente que la casa de estudios fuera la anfitriona de este
espacio de reflexión. En esa línea, destacó que “estamos muy contentos de
que la UdeC permita discutir hacia dónde va la educación superior hoy en día,
cómo la vinculamos con el sector productivo y qué esfuerzos son necesarios
para co-construir un nuevo modelo de desarrollo y crecimiento para las
regiones del Biobío y Ñuble”.
En esa línea, el presidente de la Fundación AEQUALIS, Ignacio Sánchez Díaz,
enfatizó que el objetivo central del foro fue poner en contacto a toda la red
formativa (universidades, CFT e IP) con el aparato estatal y la sociedad civil.
“Cuando tenemos la visión de un panel con instituciones representadas por
sus rectores junto con los gobiernos y el sector productivo, es impresionante
como nos damos cuenta de que a veces no se conocen. No tienen
conocimiento de cómo pueden postular a proyectos conjuntos y aportar
mejor al país”, explicó.
Junto con reconocer el potencial de la Macrozona Sur, a partir de la fuerte
presencia forestal, pesquera y agrícola, Sanchez afirmó que las instituciones
de educación superior “tienen que ponerse a disposición de las necesidades
de la sociedad” para liderar la productividad a nivel global.
La subsecretaria de Educación Superior, Fernanda Valdés Raczynski, destacó
que el mandato de estas instituciones es leer las necesidades de su entorno
para que la formación y la oferta programática respondan a las demandas de
la sociedad.
«Lo que estamos observando es que los cambios tecnológicos, el desarrollo
de la inteligencia artificial, están reconfigurando muchísimo a la sociedad, el
empleo, el modo de aprender, el modo de enseñar e incluso también el
modo de investigar», advirtió.
Por ello, enfatizó la urgencia de adecuar los modelos formativos para que los
estudiantes cuenten con las capacidades para adaptarse con flexibilidad a
este nuevo entorno, logrando además que se formen en la región y se
queden aportando en ella.
Descentralización y retención de talento regional
La jornada también abordó casos de éxito en el diseño de políticas públicas
articuladas con la academia.
El gobernador de la Región del Ñuble, Óscar Crisóstomo Llano, apuntó a las
grandes oportunidades que brinda un modelo estatal diferente. “Lo que
tenemos que defender nosotros es que nuestras regiones, en un Estado
mucho más descentralizado, tengan la posibilidad de desarrollarse mediante
una alianza público-privada fortalecida”, indicó.
La Rectora Sepúlveda destacó tres ideas fuerza para el futuro formativo: la
necesidad de explorar nuevas certificaciones más allá del grado académico
tradicional, la búsqueda de financiamiento conjunto con el sector privado
ante la insuficiencia de los fondos públicos exclusivos, y la urgencia de
establecer incentivos académicos para que el trabajo de los investigadores
impacte económica y socialmente en sus territorios.
Como ejemplo concreto de esta apertura institucional, adelantó el trabajo en
una propuesta de postgrado para la generación de capital humano
especializado que “guarda relación con un magíster articulado a un
doctorado tecnológico. Esto va a permitir que las personas que están
trabajando en el sector productivo puedan resolver problemas en base a
ciencia y tecnología en nuestra Universidad”.
El encuentro permitió relevar la importancia de avanzar desde una relación
basada en iniciativas puntuales hacia modelos de colaboración permanentes,
capaces de conectar las capacidades de las instituciones de educación
superior con las prioridades de cada territorio.




